
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, defendió este martes las pausas obligatorias de hidratación, introducidas en todos los encuentros del Mundial 2026 “por el calor”, y destacó que la medida es “igual para todos”.
La medida se adoptó alegando altas temperaturas registradas en varias sedes de Estados Unidos, Canadá y México, pero ha generado críticas de entrenadores, jugadores y aficionados que consideran que altera el ritmo natural de los partidos. Las pausas tienen una duración de unos tres minutos, y en ocasiones de hasta medio minuto de más.
Es muy difícil aceptar que un entrenador tenga la posibilidad de influenciar un partido corrigiendo algo porque hace calor y en otro donde hace un poco menos calor no tenga la misma oportunidad. Por esto en todos los partidos hay estas pausas.
La FIFA no gana absolutamente nada con esto. Todos los contratos ya estaban firmados antes, con lo que no es una cuestión económica, para nosotros es una cuestión puramente deportiva.
Un gran partido, una gran final. Se hicieron también las pausas, y nadie dijo nada.
Sí reconoció que las pausas pueden influir en los encuentros, aunque evitó pronunciarse sobre si ese impacto es positivo o negativo.
¿Puede tener un impacto en el resultado? No lo sé, quizás, posible. ¿Es algo malo o algo bueno? No lo sé, vamos a analizarlo todo.
Infantino, habitual en las gradas durante las dos primeras semanas del Mundial, destacó que el torneo está mostrando “una gran intensidad de juego” y que los equipos “quieren atacar hasta el último minuto, no se pierde ningún tiempo. Y con las pausas, pueden recuperar e ir a por todas”.
Los partidos están siendo increíbles y estamos viendo muchos goles. Hay ciudades históricas como Ciudad de México, que ya ha albergado tres Mundiales, y otras que reciben el torneo por primera vez, como en Canadá. Y, por supuesto, Estados Unidos: cómo se está viviendo, de Nueva York a Los Ángeles, es fantástico.
(EFE)












