Polonia reforzó con sistemas Patriot la frontera con Ucrania tras un año de incursiones de drones rusos

Varsovia instala por primera vez baterías antiaéreas en el voivodato de Lublin y Suecia asumirá la defensa del centro logístico de Rzeszów. Ambos movimientos consolidan el giro de la OTAN hacia la protección del flanco oriental desde las incursiones de septiembre de 2025
INFOBAE.-El Gobierno de Polonia ha anunciado el despliegue de baterías Patriot en el voivodato (provincia) de Lublin, que limita con Ucrania, en respuesta al aumento de alertas por ataques rusos en el país vecino. El ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, explicó que el plan tiene como objetivo garantizar la seguridad de la población y proteger el tráfico aéreo civil, interrumpido a menudo por las alarmas.
Según el ministro, es la primera vez que Polonia sitúa una batería Patriot en ese voivodato, y la decisión se tomó hace unas semanas. Los sistemas se ubicarán junto al aeropuerto de Świdnik. Kosiniak-Kamysz habló en un acto en la región el lunes.
El titular de Defensa afirmó que las operaciones aéreas sobre Ucrania se multiplicaron por quince respecto del primer semestre de 2024. Atribuyó las alertas frecuentes en Polonia a amenazas y provocaciones cerca de la frontera. Esa es la lectura oficial polaca; Moscú negó en otras ocasiones que sus drones persigan objetivos en territorio polaco.
El refuerzo no se limita a la defensa antiaérea. Kosiniak-Kamysz mencionó la ampliación de unidades de la 18.a División Mecanizada, de la Academia de la Fuerza Aérea de Dęblin y de la base de helicópteros de Świdnik. También anunció una unidad de sistemas no tripulados que podría crecer hasta una brigada y que operaría drones aéreos, terrestres, de superficie y submarinos.
El ministro dijo además que reclamará prioridad absoluta en el presupuesto del próximo año para las inversiones militares en Lublin y Podkarpacie, dos regiones que considera estratégicas. Según el Dziennik Wschodni, diario regional polaco, citado por Novinky, agencia de noticias checa, los planes incluyen una gran formación de sistemas no tripulados en Łuków e infraestructura en torno a Poniatowa.
El anuncio coincidió con el de Suecia. El primer ministro, Ulf Kristersson, comunicó este martes el envío de sistemas Patriot para proteger el centro logístico de la OTAN en el aeropuerto polaco de Rzeszów-Jasionka, por donde pasa material destinado a Ucrania. Suecia asumirá las tareas que hasta ahora cumplía Países Bajos, con unos 100 soldados de la unidad antiaérea de Halmstad.
La operación comenzará en diciembre. El ministro de Defensa sueco, Pål Jonson, indicó que la intención es prorrogarla seis meses, siempre que lo autorice el Riksdag, el Parlamento sueco. Estocolmo no ha precisado cuántas baterías enviará. Jonson subrayó que proteger las rutas de ayuda a Ucrania es una prioridad y vinculó ese apoyo con el refuerzo de la disuasión de la OTAN.
La contribución sueca incluye también aviación. Jonson anunció el 30 de septiembre que los cazas Gripen se sumarían desde octubre a la defensa aérea integrada de la OTAN sobre Polonia. La mayoría de los aparatos operará desde bases suecas, con una presencia avanzada menor en territorio polaco.
Un año de incidentes
El despliegue responde a una secuencia que se aceleró en 2025. El 20 de agosto de ese año, un dron ruso cayó en un maizal cerca de la localidad de Osiny, en el propio voivodato de Lublin, y Kosiniak-Kamysz lo calificó de provocación.
Entre el 9 y el 10 de septiembre, entre 19 y 23 drones cruzaron desde Bielorrusia hacia el espacio aéreo polaco, según distintos recuentos. El primer ministro, Donald Tusk, habló de 21 aparatos detectados. Fuerzas polacas y aliadas derribaron varios, la mayoría con cazas neerlandeses, y Varsovia invocó el artículo 4 del Tratado del Atlántico Norte, que permite convocar consultas entre aliados.
El 12 de septiembre, la OTAN lanzó la operación Eastern Sentry para reforzar el flanco oriental. Rusia sostuvo que no pretendía alcanzar objetivos en Polonia y que los drones se dirigían contra Ucrania.
Rzeszów-Jasionka es el aeropuerto más expuesto de esa cadena. Por allí transita gran parte del material occidental que llega a Ucrania, lo que convierte al aeropuerto en un objetivo potencial y en prioridad de los aliados. Según AeroTime, portal especializado en aviación, Varsovia ha introducido además reglas que permiten a sus fuerzas responder con más rapidez a amenazas aéreas.
La distancia entre el incidente aislado de 2025 y el despliegue permanente de 2026 marca el cambio de fondo. Polonia y sus aliados ya no tratan los drones rusos como excepciones, sino como un riesgo estructural que exige defensas fijas, presupuesto propio y relevo entre países de la OTAN.








