
El pasado mes de junio el alcalde de Puerto Peñasco, Óscar Eduardo Castro Castro, perdió su visa de turista de Estados Unidos tras ser detenido por agentes migratorios.
ABC.- Óscar Eduardo Castro presentó su renuncia como presidente municipal de Puerto Peñasco, Sonora, argumentando recientes problemas de salud, aunque su decisión se da en un contexto político marcado por la revocación de su visa estadounidense el año pasado.
El alcalde morenista formalizó su salida a través de un video difundido por el ayuntamiento, en el que explicó que priorizará su recuperación tras una intervención quirúrgica.
Castro asumió el cargo el 16 de septiembre de 2024.
El pasado mes de junio el alcalde de Puerto Peñasco, Óscar Eduardo Castro Castro, perdió su visa de turista de Estados Unidos tras ser detenido por agentes migratorios en la garita de Lukeville, Arizona.
El incidente ocurrió cuando el presidente municipal intentaba cruzar la frontera junto con su esposa e hijos para viajar hacia Arizona.
Al llegar al punto de revisión a través de Sonoyta, agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) le informaron sobre la cancelación de su visa, medida que también aplicaron a sus familiares.
Antecedentes del caso
El 18 de mayo, un mes antes, Castro Castro había publicado un video en sus redes sociales donde negaba rumores sobre la pérdida de su visa estadounidense.
En el mensaje, dirigido a los habitantes de Puerto Peñasco (conocidos como “rocaportenses”), el alcalde calificó como “fake news” la información que circulaba sobre problemas con su documentación migratoria.
“No les importa nada, están recurriendo a cualquier circunstancia con tal de lograr desinformar a la población acerca de mis actos y sobre mi persona para que me pierdan la fe; en esta ocasión hice el video para decirles que es una mentira que perdí mi visa”, declaró en aquella ocasión.
Puerto Peñasco es un importante destino turístico ubicado a aproximadamente 100 kilómetros de la frontera con Estados Unidos.
La ciudad recibe miles de visitantes estadounidenses anualmente, especialmente de Arizona, Utah, Colorado y Nuevo México, quienes la consideran la playa más accesible desde sus estados.
La economía local depende significativamente del turismo estadounidense, ya que la mayoría de las campañas de promoción turística, inversiones privadas y programas de prevención de accidentes en las playas del puerto provienen de Estados Unidos.









