“Silencio y contemplación”, características del cine de Studio Ghibli que el público aceptó

En opinión de la presidente de la compañía, Kenichi Yoda, en sus películas, como “Mi vecino Totoro” o “El viaje de Chihiro” tratan “la esencia del ser humano” y por eso “resuenan en todas las personas”
EFE.- En opinión del presidente de Studio Ghibli, Kenichi Yoda “el silencio y el reposo” que caracterizan a sus películas demuestran que se puede llegar al público sin seguir la “idea fija” de cómo se debe hacer cine.
Yoda recibirá el viernes en la ciudad de Oviedo, España, el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades en nombre del ya mítico estudio japonés de cine fundado por Hayao Miyazaki, Isao Takahata, Toshio Suzuki y Yasuyoshi Tokuma.
Este miércoles Yoda dijo a los periodistas, durante una rueda de prensa en Oviedo, que aunque la animación “es mover a los personajes para que actúen”, la principal característica del estudio que preside son los instantes de silencio y contemplación que el propio jurado de los premios destacó en su fallo.
En Studio Ghibli tratan “la esencia del ser humano”
El actual presidente de Studio Ghibli señaló que ocurre lo mismo con los temas que tratan las películas que hacen, las cuales, aunque se puedan presentar en contextos específicos —como el Japón de los años 50 en el caso de la popular “Mi vecino Totoro” (1988)—, tratan “la esencia del ser humano” y por eso “resuenan en todas las personas”.
Según Yoda, las obras de Ghibli son “universales” y tratan de abordar el mundo actual al tiempo que este avanza, con especial cuidado por el proceso de dibujo manual y sin mayor inquietud ante los avances de la inteligencia artificial (IA), que por el momento son “imprevisibles”.
Veteranos en la animación
Studio Ghibli fue fundado en 1985 por Isao Takahata (1935-2018) y Hayao Miyazaki (1941-), creadores de series como “Marco” (1976) y “Heidi” (1974).
En la actualidad, su futuro se presenta incierto debido a la avanzada edad de Miyazaki, algo a lo que Yoda no le dio gran importancia porque en el estudio se trabaja “todos los días” con el objeto de presentar nuevas creaciones.
“No tenemos planificaciones” a largo plazo, reconoció Yoda, que destacó que Miyazaki, a sus 85 años, sigue dibujando a diario y que su hijo, Goro Miyazaki, también es director de animación y se encarga de diversas labores en la empresa, entre ellas de la gestión del Parque Ghibli, un parque temático que se puede visitar en la ciudad japonesa de Nagakute.

Además, Yoda valoró la contribución “de todos los creadores de Ghibli” y destacó que existen otros dibujantes y directores en el estudio al margen del veterano Miyazaki, como es el caso del animador Takeshi Honda, quien acompañó al presidente en su viaje a Oviedo.
“Trascienden generaciones y fronteras”
Desde su fundación hace cuatro décadas, Studio Ghibli ha presentado más de una veintena de largometrajes, entre los que destacan “El viaje de Chihiro” (2001) y “El chico y la garza” (2023), premiados con el Óscar a mejor película de animación, o “La tumba de las luciérnagas” (1988), considerada su obra más adulta.
El acta del jurado del Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades resaltó de Studio Ghibli su animación artesanal, la sensibilidad de sus narraciones y sus temas, que “trascienden generaciones y fronteras”, así como su capacidad para transformar “excepcionalmente” la creatividad en conocimiento y comunicación.







