Carranza se vacía: hasta 70 inmuebles desocupados en un tramo de cuatro cuadras

0
48

Rentas elevadas, restricciones patrimoniales, falta de estacionamiento, trabajo remoto y nuevas zonas comerciales modifican la ocupación del primer cuadro.

Plano informativo.- El corredor de avenida Carranza y el Centro Histórico enfrenta un problema que va más allá de las fachadas deterioradas: edificios, oficinas y locales que permanecen desocupados. De acuerdo con el empresario inmobiliario Fernando Díaz de León, esta situación responde a una combinación de factores y no únicamente a la presencia de la ciclovía.

Díaz de León reconoció que la ciclovía puede ser uno de los elementos que han influido en la situación de Carranza, pero consideró que reducir el fenómeno a ese solo factor sería insuficiente.
A su juicio, la propia transformación de la avenida y la antigüedad de algunas de sus construcciones también han incidido, pues existen casas y edificios que no cuentan con las características que actualmente buscan quienes pretenden instalar un negocio, como espacios modernos y estacionamiento.
El peso de las restricciones patrimoniales
El panorama se vuelve aún más complejo al entrar al Centro Histórico, donde algunos inmuebles enfrentan restricciones derivadas de su valor histórico y de las disposiciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El empresario explicó que intervenir este tipo de propiedades puede implicar trámites y autorizaciones para realizar remodelaciones, procesos que calificó como estrictos y costosos, situación que puede desanimar a los propietarios particulares que buscan recuperar o modernizar sus inmuebles.
A ello se suma otro fenómeno: los negocios suelen concentrarse en las plantas bajas, mientras que los niveles superiores terminan utilizándose como bodegas o simplemente permanecen desocupados. Así, mientras las calles mantienen actividad comercial, algunos pisos superiores de edificios ubicados en el primer cuadro permanecen sin aprovecharse.
Hasta 70 inmuebles vacíos en unas cuantas cuadras
Aunque Díaz de León señaló que no cuenta con una cifra actualizada de todos los inmuebles desocupados en el corredor, recordó que un estudio realizado hace algunos meses permitió dimensionar el problema. En un tramo de apenas cuatro o cinco cuadras fueron identificados hasta 70 inmuebles sin ocupar. El conteo, aclaró, no se limitó a locales comerciales, pues también contempló oficinas ubicadas dentro de edificios.
En este último caso, señaló que las nuevas dinámicas laborales también han modificado la demanda de espacios. El crecimiento del trabajo desde casa ha reducido la necesidad de algunas empresas de mantener oficinas físicas, mientras que las reuniones con clientes pueden trasladarse a cafeterías o centros comerciales. La falta de estacionamiento también se convierte en una dificultad adicional cuando se pretende rentar una oficina, tanto para el personal como para quienes acuden a ella.
Rentas altas también dejan locales cerrados
A los problemas físicos y de funcionamiento se suma uno que tiene un impacto directo en la ocupación de los inmuebles: el costo de las rentas. Díaz de León reconoció que existen propietarios que optan por mantener sus inmuebles vacíos antes que reducir el precio solicitado.
En un contexto donde mantener abierto un negocio representa mayores costos, explicó, pagar una renta elevada puede dejar de ser rentable para algunos comerciantes. Por ello, consideró que en determinados casos los precios de alquiler están por encima de lo que el mercado puede absorber, lo que termina dificultando que nuevos establecimientos ocupen esos espacios.
Plazas comerciales cambian el rumbo del consumidor
Otro elemento señalado por el empresario es el crecimiento de plazas comerciales y tiendas de autoservicio en otras zonas de la ciudad. Esta expansión, dijo, ha provocado que parte de las preferencias de los consumidores se desplace hacia otros puntos y fuera del primer cuadro, lo que representa una competencia para los establecimientos ubicados en el Centro Histórico. A esto se suma el crecimiento de la informalidad, fenómeno que, reconoció, representa una preocupación.
Carranza mantiene su atractivo
Pese al panorama, Díaz de León sostuvo que la avenida Carranza conserva su peso como uno de los principales corredores de la ciudad. La calificó como una vía emblemática y como uno de los accesos al Centro Histórico, donde todavía existen comercios de buen nivel y establecimientos importantes.
También consideró que las acciones de mantenimiento, como la iluminación instalada recientemente por el municipio y los trabajos realizados en los camellones, contribuyen a mejorar la imagen del corredor.
Sin embargo, advirtió que la situación económica continúa siendo un factor que dificulta la recuperación comercial. La recuperación, planteó, implica cuidar los inmuebles y el entorno de una zona que consideró una de las principales riquezas urbanas de San Luis Potosí.
Compartir en:

Leave a reply