El youtuber Markiplier se convierte en el máximo accionista de GoPro, la competencia de DJI e Insta360

La empresa había perdido 51 millones de dólares en el último trimestre, redujo personal y enfrenta cambios internos
INFOBAE.-El creador de contenido, Mark Fischbach, más conocido por Markiplier, se convirtió en el máximo accionista de GoPro, generando que la empresa aumentara su valor en la bolsa inesperadamente.
Conocido por sus videos en YouTube y su rol como productor independiente de cine, Markiplier adquirió el 8,5 % de las acciones, en medio de una caída del 90% del valor de las acciones de la compañía en los últimos cinco años. Un movimiento que podría estabilizar la situación de la marca.
Quién es Markiplier y por qué su inversión sorprendió al mercado
Markiplier es una figura clave en el mundo del entretenimiento digital. Acumula 37 millones de suscriptores en YouTube y saltó al cine con su primera película, Iron Lung, que recaudó más de 50 millones de dólares en taquilla con un presupuesto de apenas tres millones.
Fischbach decidió invertir en GoPro tras detectar que la cotización de la empresa se encontraba —según sus palabras— “subvaluada”. La magnitud de su apuesta quedó clara luego de que Bloomberg informara que el creador había adquirido el 8,5 % de la compañía. El paquete accionario ronda los USD 20 millones tras una fuerte subida de la acción en cuestión de horas.
“Vi la acción y dónde estaba, y pensé que parecía subvaluada. Es algo que venía pensando desde hace tiempo; quiero que la empresa tenga éxito”, dijo el creador de contenido a Bloomberg.
Para él, la inversión es parte de una misión mayor: facilitar el acceso a la producción audiovisual, alineada con sus intereses personales y su transición al cine.
Cómo las acciones de GoPro subieron inesperadamente
El anuncio de la inversión de Markiplier disparó el precio de la acción de GoPro en un contexto donde la empresa venía perdiendo terreno frente a sus competidores y atravesaba dudas sobre su viabilidad. Tras el cierre del viernes, la acción subió un 173 % en dos días, alcanzando un pico intradiario de $1,64 y situándose en torno a $0,73 durante la jornada del lunes, lo que representó un salto del 22 %.
Este fenómeno se asemeja a otros episodios recientes donde figuras influyentes o movimientos coordinados en redes sociales revitalizan acciones de empresas con problemas estructurales.

Los foros de internet se llenaron de mensajes de pequeños inversores que decidieron comprar acciones de GoPro al enterarse de la movida de Markiplier, convencidos de que el apoyo del youtuber podría ayudar a estabilizar o revalorizar la compañía.
Un usuario del foro r/Valueinvesting destacó: “El impulso vino de un tipo con 37 millones de suscriptores que realmente usa el producto y puso dinero real, no solo un tuit”. Otro inversor minorista mencionó que decidió adquirir algunas acciones por la noticia, aunque matizó que no espera que GoPro vuelva a sus máximos históricos, sino que aspira a que se mantenga en una franja estable de $10 a $11.
Así es la crisis reciente de GoPro
El repunte en la cotización de GoPro se dio en un contexto complejo para la empresa. En los últimos cinco años, el valor de la firma cayó cerca del 90 %, lo que la transformó en objetivo de vendedores en corto y en un ejemplo de volatilidad en el segmento de microcapitalización.
Antes de la irrupción de Markiplier, la acción había bajado un 57 % en el año y la compañía enfrentaba dudas serias sobre su capacidad de continuar operando.

Durante el último trimestre, la empresa perdió 51 millones de dólares y su facturación cayó un 31,3 % interanual, con 291.000 cámaras vendidas, un descenso del 38 %. La compañía despidió al 23 % de su plantilla en 2026 y llegó a explorar la venta total. El propio fundador y director general, Nick Woodman, aportó fondos mediante compras de acciones para sostener las operaciones.
A esto se suma, que la empresa tiene rivales como Sony, que domina la provisión de sensores de imagen, y Garmin, con una posición consolidada en dispositivos de aventura y fitness. Las dimensiones y recursos de estos actores dejan a la marca en desventaja en investigación, desarrollo y distribución, sin la escala necesaria para competir en igualdad de condiciones.








