Exlíder de las FARC teme violencia en Colombia tras amenazas del presidente electo

Aristegui.-
El exlíder de la extinta guerrilla de las FARC dijo el martes a la AFP que los “mensajes de odio” pueden avivar la “violencia”, después de que el presidente electo de Colombia se comprometiera a encarcelarlo y revocar una parte fundamental del histórico acuerdo de paz de 2016.
Rodrigo Londoño, conocido por el alias de “Timochenko”, dijo que un grupo de antiguos líderes guerrilleros que firmaron la paz enviaron una carta al ultraderechista Abelardo de la Espriella para reconocer su reciente victoria electoral y solicitar un diálogo para “honrar” el acuerdo que este año cumple su décimo aniversario.
Tras la firma del acuerdo durante el gobierno del Nobel de la Paz Juan Manuel Santos (2010-2018), unos 13,000 rebeldes entregaron sus armas y se reincorporaron a la vida civil.
El año pasado, Londoño fue condenado a ocho años de trabajos comunitarios como reparación por los más de 21,000 secuestros cometidos por las FARC.
“Honrar” el acuerdo
Considera además que las sentencias del sistema de justicia transicional contra exguerrilleros son ligeras en comparación con las condenas a miembros de la fuerza pública procesados por ejecuciones extrajudiciales.
“Hay gente con tribunas privilegiadas lanzando esos mensajes y eso es sumamente peligroso (…) Es muy importante bajarle el volumen a esos mensajes de odio“, agregó.
El martes, Londoño y otros seis líderes históricos de la guerrilla, entre ellos Pastor Alape, Pablo Catatumbo y Julián Gallo, enviaron una carta a De la Espriella en la que ratificaron su “indeclinable compromiso de honrar” el tratado.
“Esperamos que el Estado colombiano responda al compromiso contraído con la misma honradez”, agrega el texto.
“Creo que el diálogo es fundamental para conquistar la paz, para como nos entendemos los seres humanos”, dijo Londoño a la AFP.
“La sociedad colombiana ya ha madurado mucho y podemos entendernos y sacar adelante a Colombia, como queremos todos, y que construyamos con las diferencias”, agregó.
Para desmantelar la JEP es necesaria una reforma constitucional que debería aprobar el nuevo Congreso, que se posesionará la próxima semana y en el que el partido de De la Espriella tiene representación minoritaria.











