La ONU alertó que caída de la ayuda internacional pone en peligro la lucha contra el VIH

0
78

El Sol

Menos dinero, menos prevención, más riesgos. Un nuevo informe de la ONU alerta sobre las consecuencias de una caída sin precedentes de la ayuda internacional, especialmente la que procedía de los Estados Unidos: retroceso de las pruebas de detección, acceso a los tratamientos debilitado y programas de prevención recortados en los países más afectados. Hasta el punto de hacer temer un resurgimiento de la epidemia.

El golpe es brutal para los países que dependen de la ayuda internacional para contener el VIH. La contracción de los financiamientos desorganiza los sistemas de prevención, debilita el acceso a los tratamientos y crea las condiciones para un aumento de las transmisiones.

Los programas de prevención figuran entre las primeras víctimas de este descompromiso. En algunos países, los fondos destinados a los preservativos han caído más del 90%. El uso de la PrEP, el tratamiento preventivo contra el VIH, por su parte, retrocedió un 38% entre 2024 y 2025 en los 62 países que comunicaron sus datos a ONUSIDA, la agencia de las Naciones Unidas dedicada a la lucha contra el virus.

“La perturbación más grave” de la lucha contra el VIH

“No hay duda de que se trata de la perturbación más grave de la respuesta al VIH desde que el mundo se unió para luchar contra esta enfermedad”, advirtió Winnie Byanyima, la directora de ONUSIDA, en el informe. “Los recortes presupuestarios, combinados con la reducción del espacio cívico y la creciente criminalización de las poblaciones marginadas, se han conjugado para crear la tormenta más grande que la respuesta al VIH haya conocido jamás”.

La agencia advierte sobre un creciente riesgo de interrupción de los tratamientos en los países más dependientes de la ayuda externa. Tal ruptura conllevaría mecánicamente un aumento de las muertes relacionadas con el sida y de nuevas infecciones.

Cada semana, 3000 adolescentes y mujeres jóvenes contraen el VIH en África subsahariana. Para ONUSIDA, esta cifra ilustra las dificultades persistentes para llegar a algunas de las poblaciones más expuestas.

La prevención, ya insuficientemente financiada antes de la crisis actual, es hoy uno de los eslabones más debilitados de la respuesta. En 2024, representaba solo el 11% del gasto mundial dedicado al VIH.

Una trabajadora sanitaria muestra un frasco de medicamento antirretroviral a unas adolescentes embarazadas durante una visita prenatal en el Centro de Atención Primaria de Salud de Ungwa Rimi.
© UNICEF/Adeokun Adesegun En algunos países, los fondos destinados a los preservativos han caído más del 90% por los recortes de la ayuda humanitaria, especialmente de la que destinaba Estados Unidos. En la imagen, mujeres reciben terapia antirretroviral para el VIH en una clínica del estado de Kaduna, Nigeria. (archivo)

Progresos considerables, pero reversibles

Esta puesta en entredicho llega en un momento en que la lucha contra el sida ha registrado avances importantes en los últimos 15 años. Las muertes relacionadas con la enfermedad han retrocedido un 56%, pasando de 1,3 millones en 2010 a 570.000 en 2025. Al mismo tiempo, las nuevas infecciones han disminuido un 43%, hasta 1,2 millones de casos al año.

Actualmente, 32,1 millones de personas, es decir, el 78% de los 40,9 millones de personas que viven con el VIH, tienen acceso a un tratamiento.

Estos resultados, no obstante, siguen siendo frágiles. Casi nueve millones de personas todavía no se benefician de un tratamiento antirretroviral. Y en varias regiones, los progresos realizados se basan aún en gran medida en los financiamientos internacionales. En África occidental y central, estos aseguran alrededor del 90% del financiamiento de los programas de tratamiento del VIH.

El informe subraya, no obstante, que algunos países buscan reducir esta dependencia. La proporción de recursos nacionales dedicados a la lucha contra el VIH aumentó del 28% en 2010 al 52% en 2024. Desde enero de 2025, más de 54 países se han comprometido a aumentar sus financiamientos nacionales.

La deuda complica el relevo de los financiamientos

Queda que estos compromisos se dan en un contexto presupuestario particularmente ajustado. Muchos países en desarrollo enfrentan una crisis de la deuda que limita su margen de maniobra. Según ONUSIDA, 28 países africanos dedican hoy más recursos al pago de su deuda que al gasto en salud.

La agencia señala, sin embargo, algunas señales alentadoras, citando en particular los nuevos compromisos financieros anunciados por Estados Unidos y por el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria. Estas contribuciones podrían facilitar una transición progresiva hacia una financiación impulsada más por los recursos nacionales.

Estos debates ocurren en un momento decisivo para el futuro de la lucha contra el VIH. El 22 y 23 de junio, la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrará una reunión de alto nivel destinada a adoptar una nueva declaración política sobre el VIH. Se presenta como la última gran hoja de ruta internacional antes de la fecha límite de 2030, fecha para la cual la comunidad internacional se comprometió a poner fin al sida como amenaza para la salud pública.

“Si no actuamos, corremos el riesgo de aniquilar décadas de progreso duramente ganado”, advierte Winnie Byanyima.

Compartir en:

Leave a reply