La reciente aparición de Jenna Ortega desató alarma en redes sociales por su aspecto físico: “¿Qué diablos está pasando en Hollywood?”
La circulación de imágenes de la actriz activó comparaciones con Ariana Grande y reavivó una discusión sobre los estándares de belleza en la industria del entretenimiento
INFOBAE.- Una entrevista de Jenna Ortega para la revista Esquire, publicada el 11 de agosto, derivó en una ola de preocupación en redes sociales.
La actriz, conocida por su papel en la serie Merlina, acudió al medio para hablar de su trayectoria en Hollywood, su trabajo con el director Tim Burton y el fenómeno global en que se convirtió la producción de Netflix.
La conversación en línea se desvió rápidamente hacia su aspecto físico. Las imágenes de la entrevista se viralizaron en X, donde los usuarios compararon su figura actual con fotografías de 2025.
“La próxima Ariana Grande”, escribió un usuario. “Estoy genuinamente preocupado por lo que está pasando con esa chica, Ortega. Gente, ¿dónde están los padres de esta chica? Espero que esté cuidándose”, añadió otro. Un tercer usuario respondió: “Sí, yo también me quedé en shock. La situación se está poniendo preocupante”.

La comparación con Grande no fue casual. La cantante lleva años en el centro de comentarios similares sobre su cuerpo y advirtió públicamente que no se puede asumir el estado de salud de alguien solo por su apariencia.
En 2023, dijo que la figura que el público recordaba con nostalgia correspondía, en realidad, a un periodo poco saludable de su vida. En 2026, su presencia durante la promoción de su era Petal volvió a encender las especulaciones.
Ariana Grande se ha convertido, para muchos, en el símbolo de una discusión más amplia sobre la delgadez extrema, la cultura de las celebridades y el retroceso del movimiento de positividad corporal.

Ante el caso de Jenna Ortega, algunos seguidores replicaron ese esquema. “Hollywood ha vuelto a exigir la estética de piel y huesos”, escribió un espectador en redes sociales. “Y joder, habíamos avanzado tanto”.
Ni Ortega ni Grande han revelado públicamente tener trastornos alimenticios. La estrella de televisión tampoco se ha pronunciado sobre el uso de medicamentos GLP-1 para pérdida de peso, aunque la discusión al respecto dominó los comentarios sobre su aparición en la revista.
El asunto pone en tensión la preocupación legítima por los estándares de belleza y el mismo escrutinio sobre los cuerpos femeninos que las propias celebridades han pedido durante años que se detenga.
El contexto no es menor. Alrededor de 1,6 millones de adultos en Inglaterra, Gales y Escocia usaron compuestos GLP-1 para bajar de peso entre principios de 2024 y principios de 2025.
El 10 de agosto de 2026, un día antes de que se publicara la entrevista de Ortega, los reguladores británicos autorizaron Foundayo, la pastilla de orforglipron de Eli Lilly, para el control del peso y la diabetes tipo 2. El Reino Unido se convirtió así en el primer país europeo en aprobarla.
Pasaba el día sin comer ni beber agua en los rodajes
Al ser consultada sobre errores que cometió en sus primeros trabajos, Jenna Ortega recordó que, de niña, estaba tan agradecida de tener trabajo que se propuso no molestar a los adultos a su alrededor bajo ninguna circunstancia.
“No pedía ni un sorbo de agua”, declaró la actriz a Esquire. “Podía pasar el día entero sin comer, sin beber, lo que fuera, porque quería con todas mis fuerzas no estar en el camino de nadie”.
La actriz, de origen mexicano, debutó en la pantalla a los 13 años con la serie de Disney Channel Atrapada en el medio, estrenada en 2016.
Antes de eso, a los siete años, ya le había dicho a sus padres que quería ser actriz. “Se rieron de mí”, contó. “Y eso fue la raíz de todo. La motivación. Y nunca paré, porque soy muy terca. Y nunca lo cuestioné”.
Al mirar atrás, Ortega reconoció el daño que esa conducta le pudo haber causado. “Quizás ese fue mi error: no cuidarme realmente”, afirmó en la misma conversación.

Consultada sobre los estigmas que rodean a las antiguas estrellas infantiles, respondió con ironía: “¿Está mal decir que muchos de ellos son verdad? Y hagan con eso lo que quieran”.
La serie Merlina se estrenó en Netflix en 2022 y transformó de forma casi inmediata la carrera de la joven artista.
Jenna Ortega recordó la magnitud del fenómeno durante el Thanksgiving de ese año y, más tarde, en la Comic-Con de Brasil, donde el público llegó a desmayarse. “Sentí como si hubiera un terremoto en el edificio”, dijo a Esquire. “Simplemente no era normal”.









