
La Secretaría de Desarrollo Social y Regional aseguró que el programa de Seguridad Alimentaria mantiene presencia en más de 600 mil hogares de San Luis Potosí, como parte de la estrategia estatal de distribución de productos básicos.
De acuerdo con la información difundida por la dependencia, el esquema ha sido sometido a una revisión para modificar el contenido de los paquetes, ampliar la variedad de productos y dirigir la atención hacia sectores considerados prioritarios, entre ellos personas adultas mayores y familias en condiciones de vulnerabilidad.
La cifra presentada por Sedesore representa una cobertura considerable, aunque el reporte no precisa si los más de 600 mil hogares reciben los apoyos de manera simultánea, periódica o acumulada a lo largo de la administración. Tampoco detalla el padrón actualizado de beneficiarios, la frecuencia de las entregas, el costo individual de cada paquete ni el presupuesto total ejercido.
Estos elementos resultan indispensables para dimensionar el impacto real del programa. Una cosa es distribuir apoyos alimentarios y otra acreditar que éstos han reducido efectivamente la carencia por acceso a una alimentación nutritiva y de calidad.
La evaluación deberá considerar también la composición de los paquetes, su valor nutricional, los mecanismos utilizados para seleccionar a los beneficiarios y los controles implementados para evitar duplicidades, exclusiones o un eventual uso político de los programas sociales.
La entrega de alimentos puede representar un alivio inmediato para miles de familias, particularmente en comunidades con bajos ingresos. Sin embargo, la política social no debe medirse únicamente por el número de despensas distribuidas, sino por su capacidad para modificar las condiciones que mantienen a los hogares en situación de pobreza.
El reto para Sedesore será respaldar la cifra anunciada con padrones verificables, reglas claras, resultados medibles y evidencia pública de que los apoyos están llegando a quienes realmente los necesitan.









